Adrián Martínez: Guanajuato empanizado (parte I)

Guanajuato se perfila a ser gobernado durante 40 años consecutivos por el Partido Acción Nacional (PAN). En el México ‘democrático’ solo el Partido Revolucionario Institucional (PRI) había conquistado marcas tan amplias respecto al mantenimiento del poder político. 

Al menos hasta nuestros días la experiencia histórica nos muestra que ningún imperio, régimen político o gobierno son eternos. La mayoría de los proyectos políticos que pasaron a la historia precisamente por el amplio tiempo que gobernaron cayeron por el propio peso de sus contradicciones.

Por eso, gobernar no es solo entregar resultados, sino que todo gobierno que aspira mantenerse ejerciendo poder busca disminuir las contradicciones que podrían arrebatarle el lugar. Muchos gobiernos intentaron disuadir las contradicciones a través de la fuerza carcelaria, policial, militar o métodos variados de persecución y represión. 

Sin embargo, contamos también con experiencias que nos permiten postular que, para mantenerse en el poder, una de las fuerzas más determinantes es la de las ideas, o mejor dicho, la fuerza de las creencias colectivas y populares.

Los ya más de 30 años que el PAN ha dirigido casi sin oposición alguna las decisiones en Guanajuato son un ejemplo de ello. En el estado sus ciudadanos han abrazado históricamente valores conservadores y principios individualistas ligados a una fuerte cultura del trabajo, la cual piensa al trabajo no como un medio, sino como un fin en si mismo.

Cuando el PAN en Guanajuato comenzó a consolidarse en los años 80’s se configuró como un proyecto de clases altas y medias provenientes de familias sumamente católicas. En ese sentido, con el tiempo el partido se convirtió en el guía de un proyecto de sociedad que articula principalmente a clases empresariales organizadas políticamente y a una iglesia ansiosa de mantener valores tradicionales. 

Hoy en día ya no solo la iglesia católica se ha unido al PAN en Guanajuato, sino que varias religiones los ven como un santo de su devoción.

Su narrativa durante años fue construida con discursos enfocados más en lo económico y menos en lo social, individualistas y haciendo énfasis en el papel de la familia en al sociedad. Esta narrativa y proyecto de sociedad parece ya no ser suficiente, pues las elecciones del 2024 fueron un duro golpe electoral para el panismo el Guanajuato casi igual que en 2012 cuando el PRI avanzo en el estado gracias a la victoria de Peña Nieto a nivel federal. 

¿El PAN perderá el estado en las próximas elecciones? Aún no estoy seguro si esa sea la pregunta más importante para el contexto actual.

Por Adrián Obed Martínez Gutiérrez

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